Las canchas le devolvieron la esperanza a Jeysson, luego de haber vivido entre las drogas

Foto: Diego Bauman

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29•Oct•2018
Publicado por: Maira Giraldo
29•Oct•2018
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Su vida transcurría entre las drogas, las calles y la violencia. Cuando tenía tan solo 13 años, Jeysson Piñeros López soltó los libros y cuadernos para entregarse a una vida de vicios.

Su historia tocó el corazón de todos. Durante el desarrollo del Consejo de Gobierno, Jeysson contó su historia y despertó la mayor sensibilidad del alcalde Enrique Peñalosa y el Gabinete, que se pusieron de pie y en medio de lágrimas ovacionaron extensamente al joven de 20 años.

Luego de 7 años de tocar fondo en la tenebrosa calle del Bronx, que fue intervenida en 2016, Piñeros le agradeció al alcalde por acabar con esa 'olla' y por construir canchas sintéticas en varios parques de la ciudad. 
 

“De todo corazón le doy gracias al alcalde por intervenir el Bronx y gestionar las canchas y esos parques tan hermosos. Quiero decirle que usted me cambió la vida, porque es el único que ha trabajado porque los jóvenes y niños cada día seamos más felices por medio del deporte”, dijo entre lágrimas Piñeros.

Este joven hace parte en uno de los programas de Escuelas de Fútbol de mi Barrio, del IDRD, y entrena en una de las 100 canchas que la Alcaldía Peñalosa ha hecho en Bogotá.

Estas canchas, que están a disposición de los ciudadanos de 6:00 a.m. a 10:00 p.m. sin ningún costo, son multifuncionales, por lo que se prestan para la práctica de varios deportes como el rugby, ultimate y, por supuesto, fútbol.

Luego de la intervención del Bronx, a Jeysson lo rescataron de ese escenario violento que lo tenía prisionero. Comenzó su proceso de rehabilitación y se reencontró con sus padres. Justo en ese momento se enteró de que su mamá estaba enferma.

El joven, quien sueña con ser futbolista, recuerda el día que los ‘sayayines’ mataron a su mejor amigo y por esa misma época falleció el “amor de su vida”.  Asegura que cuando sus sueños, que estuvieron a punto de ser arrebatados por el infierno de la L,  se cumplan, sus dos ángeles se sentirán orgullosos de él.

“Han sido muchos golpes en los últimos años. Mi amigo se volvió habitante de calle y los ‘sayayines’ mataron los sueños que teníamos desde niños. Él era mi hermano, pero nunca olvidaré, alcalde, que usted nos permitió volver a soñar”, dijo.

Tras un fuerte abrazo entre Jeysson y Peñalosa, la Secretaría de Educación se comprometió a verificar que haya culminado su bachillerato y presentado las pruebas de Estado, luego lo apoyará en la búsqueda del mejor programa de idiomas, que es otro de sus sueños.

La Secretaría de Salud, por su parte, se comprometió a atender y hacer seguimiento al estado de salud de su madre.