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Conoce a Tania Rodríguez

30 años sembrando conciencia ambiental desde el Jardín Botánico de Bogotá

| Por: Jhonattan Sarmiento

¡Bogotá, mi Ciudad, mi Casa es historias y rostros, personas que hacen posible que cada vez que sale y se oculta el sol, la capital ponga en marcha sus estrategias de sostenibilidad y cuidado ambniental! Tania Rodríguez es una mujer que ama la naturaleza. Esa pasión la ha acompañado durante más de tres décadas en el Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis (JBB), donde ha contribuido a formar personas comprometidas con el cuidado del ambiente y a fortalecer la educación ambiental en Bogotá.  

Su historia con el JBB se remonta al año 1995, cuando se encontraba en el proceso de identificación de plantas para su tesis de grado, en ese momento conoció a Francisco Sánchez, discípulo del fundador Enrique Pérez Arbeláez, quien se convirtió en su guía. Inició como estudiante voluntaria y, con esfuerzo y dedicación, llegó a ser líder de la agenda académica y cultural, y del proyecto de expediciones ambientales en la actualidad. 

Durante su carrera, ha participado en la creación de diplomados, del Club de Ciencias y ha colaborado para diseñar programas innovadores como 'Naturaleza, Salud y Cultura', en colaboración con la Secretaría Distrital de Salud, el cual el cual ofrece terapias de naturaleza a mujeres con cáncer. 

Actualmente se desempeña como subdirectora Educativa y Cultural del JBB. Gracias a su amplia trayectoria como profesional, ahora tiene la posibilidad de liderar equipos y brindar las orientaciones respectivas en asuntos educativos en la entidad. 

Este esfuerzo por posicionar la investigación educativa dio frutos históricos, logrando que el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación reconociera un grupo de investigación en la apropiación social del conocimiento ambiental liderado por una mujer entregada a estas causas: 

"Intentar hacer comprender a unos directivos que necesitamos de personas que hayan estudiado pedagogía es un prejuicio que logramos romper y que ahora con todo orgullo decimos, tenemos un grupo de investigación reconocido", sostuvo emocionada Tania. 

El origen de una vocación comprometida con el medioambiente de Bogotá 

La historia de Tania comenzó en San Gil, Santander, de donde es proveniente. Allí, la educación y la naturaleza se entrelazaron para forjar la persona que es hoy en día. Con una familia de docentes, estuvo rodeada por una fuerte tradición pedagógica femenina y en contacto estrecho y constante con árboles, zonas verdes, y un río donde metía los pies, jugaba y pasaba horas reflexionando. 

"Desde niña soy muy reflexiva y eso hace que la naturaleza me brinde un espacio de tranquilidad para que esa reflexión pueda ser apropiada en cada una de mis acciones", aseguró. 

Para Tania, su familia es el soporte y motivación de su vida. Su madre, en particular, sembró en ella disciplina y un deseo constante de aprender que la acompaña hasta el día de hoy. Gracias al apoyo de su esposo e hijo ha adquirido grandes capacidades para comprender la realidad ambiental de las sociedades. 

Con el deseo de comprender el funcionamiento de la vida, Tania optó por estudiar Biología, inspirada en su profesora de noveno grado quien despertó su interés en la comprensión de la diversidad biológica, los organismos unicelulares y los ecosistemas. 

Sin embargo, al momento de elegir su carrera profesional en Bogotá, se decidió por la licenciatura en Biología en la Universidad Pedagógica Nacional. Se especializó en Educación Ambiental, luego hizo una maestría en Cognición, Creatividad y Aprendizaje y posteriormente realizó un doctorado en Educación, donde investigó la incorporación de la dimensión ambiental en la enseñanza de las ciencias. 

Conexión íntima con la naturaleza 

Tania Rodriguez

Foto: Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis (JBB)  

Para Tania, la naturaleza no es solo un objeto de estudio científico, sino un lugar seguro que le brinda equilibrio frente a la velocidad de la vida moderna. Ella encuentra en el bosque de niebla un espacio mágico y misterioso. Cargado de frondosidad, a veces sombrío, otras luminoso, frágil, inaccesible, pero nunca débil. Es productor de vida, de agua, de sonidos y aromas con los que Tania se siente identificada como persona. 

"Para hablar de evolución debemos entonces pasar de pensar en lo ambiental como un conocimiento sobre lo biológico, o como un objeto de estudio a comprender lo ambiental en todas sus dimensiones y desde diversos saberes, desde otros discursos, desde su misma complejidad. Ahí estaríamos evolucionando", sostiene Tania al momento de explicar los retos del sector educativo en Colombia. 

Bajo esta perspectiva, es necesario construir ciudadanía ambiental apostándole a posturas que reevalúen aquellas propias de la modernidad, como el antropocentrismo. Esto implica que las personas tomen decisiones mediante una participación informada, crítica y reflexiva que propenda por el ambiente. 

Al reflexionar sobre su futuro y la huella que desea dejar en el mundo, Tania tiene una claridad absoluta. Más allá de los títulos académicos y logros profesionales, desea ser recordada por lo bien que hizo sentir a las personas con las que interactúa. 

Como ella, cientos de mujeres sirven a la ciudadanía desde las diferentes entidades públicas de Bogotá. Gracias a su trabajo, su vocación y gestión, todas las personas pueden vivir la ciudad en sus distintos escenarios y sentirse orgullosas de Bogotá, mi Ciudad, mi Casa. 

Jhonattan Sarmiento

Jhonattan Sarmiento

Comunicador social, especialista en Periodismo y Comunicación Digital, Magister en Comunicación Social. Docente universitario auxiliar, director de proyectos de investigación. Creador digital de nuevas narrativas digitales.

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