En Bogotá, mi Ciudad, mi Casa, las banderas y los colores de los equipos también llegan a las calles de los barrios, pero esta vez no para alentar desde una tribuna. En diferentes localidades de Bogotá, integrantes de las barras futboleras se organizaron para que niñas y niños disfrutaran Halloween entre disfraces, juegos y dulces.
Detrás de estas celebraciones hay una iniciativa que nace de los propios hinchas. Cada año, integrantes de diferentes barras organizan actividades comunitarias para compartir con la infancia de sus territorios y ofrecer espacios de encuentro en sus barrios.
Te puede interesar: Bogotá retira 4,5 toneladas de residuos en operativo bajo el puente El Cortijo
La preparación comenzó con la recolección de dulces, la elaboración de disfraces, la decoración de calles y parques y la organización de juegos. Estas actividades fueron autogestionadas, en las que participaron hinchas de distintas edades, quienes destinaron su tiempo a hacer posible estas jornadas.
Madres, padres, abuelas e integrantes de las barras se vincularon a la organización de los eventos, que permitieron compartir en comunidad y generar espacios de integración alrededor de una celebración dirigida a niñas y niños.

El barrismo también construye convivencia y paz en Bogotá
La organización de estas actividades muestra otra dimensión del barrismo: su capacidad para movilizar personas, promover la solidaridad y fortalecer los vínculos en los territorios.No te vayas sin leer: Estudiantes de bachillerato inspiran a niños de primaria a descubrir su futuro en Bogotá
Desde el Programa Goles en Paz de la Secretaría Distrital de Gobierno se destaca el trabajo de las barras, los parches y las personas que hacen posibles estas celebraciones, en las que la pasión por los equipos también se expresa a través del compromiso con sus comunidades.







