El fenómeno de El Niño ya está aquí

El Fenómeno y sus Riesgos

¿Qué es el Fenómeno de El Niño? 

El Fenómeno de El Niño es un evento de variabilidad climática natural que altera los patrones atmosféricos globales al calentar de forma anómala las aguas del Pacífico tropical. Para las regiones Caribe y Andina de Colombia —y particularmente para Bogotá— sus principales efectos son la reducción de lluvias y el aumento de temperaturas.

Probabilidad de ocurrencia 2026:

Fuente: Centros internacionales de predicción climática

Conozca más

Antecedentes y lecciones aprendidas en Bogotá 

La experiencia acumulada durante eventos anteriores ha permitido fortalecer la capacidad de preparación y respuesta de la ciudad frente a fenómenos climáticos extremos. 

Lecciones aprendidas

Reciente demuestra que el impacto del Fenómeno de El Niño no depende únicamente de la intensidad del evento climático. Factores como las condiciones previas del sistema hídrico, la persistencia de la sequía y el nivel de vulnerabilidad de la ciudad pueden influir significativamente en las afectaciones que se presenten sobre el abastecimiento de agua, el ambiente y la calidad de vida de la población. 

Fenómeno de El Niño 2015-2016 

Este episodio fue uno de los más intensos registrados en las últimas décadas. Durante octubre y noviembre de 2015 Bogotá presentó déficits de lluvia entre el 40 % y el 80 %, superando el 90 % durante diciembre. A comienzos de 2016 las precipitaciones continuaron por debajo de los valores habituales, con déficits entre el 60 % y el 80 %.

Las condiciones de sequía favorecieron la ocurrencia de incendios forestales que afectaron un total de 424,2 hectáreas, de las cuales 377,9 hectáreas se registraron únicamente durante 2016. Históricamente, las localidades con mayor afectación por incendios forestales han sido Sumapaz, Ciudad Bolívar, San Cristóbal, Usme y Bosa. 

Fenómeno de El Niño 2023-2024 

Entre diciembre de 2023 y marzo de 2024 se registraron déficits críticos de lluvia que afectaron significativamente el abastecimiento de agua para la ciudad.

Aunque este evento fue meteorológicamente menos intenso que el ocurrido entre 2015 y 2016, tuvo un mayor impacto sobre el sistema hídrico y condujo a la implementación de medidas de racionamiento de agua durante un año.

Durante este periodo también se impulsaron estrategias pedagógicas orientadas al uso responsable del agua, promoviendo cambios de comportamiento que permitieron reducir el consumo y mantener niveles de ahorro una vez finalizadas las restricciones.

Actualmente la ciudad registra consumos cercanos a los observados antes de la emergencia, lo que evidencia la importancia de la corresponsabilidad ciudadana en la gestión del recurso hídrico.

Escenarios de riesgos

Para orientar las acciones de conocimiento, reducción y manejo en el Distrito, el IDIGER ha definido los siguientes 16 escenarios de riesgo durante El Niño:

E1

Incendios forestales

E2

Deterioro en la calidad del aire

E3

Afectación a la biodiversidad

E4

Incendios estructurales

E5

Aumento y propagación de vectores y plagas

E6

Heladas agrícolas

E7

Enfermedades respiratorias (IRA) e hipotermia

E8

Disminución de niveles de los embalses

E9

Desabastecimiento de agua potable

E10

Problemas de salubridad

E11

Vertimientos en fuentes de agua

E12

Transporte de carga

E13

Reocupación de zonas con riesgo no mitigable

E14

Caída de árboles

E15

Daño en redes de servicios públicos

E16

Afectación estructural de viviendas