Bogotá, mi Ciudad, mi Casa construye una mejor ciudad para las mujeres, con base en investigaciones. El consumo de alcohol y sustancias psicoactivas puede aumentar la peligrosidad de los agresores y favorecer el escalamiento de las violencias contra las mujeres. Así lo muestran dos estudios del Observatorio de Mujeres y Equidad de Género (OMEG) que analizaron casos de feminicidio y situaciones en las que se relacionan las violencias de género y el maltrato animal en Bogotá.
Te puede interesar: Más de 200.000 atenciones a mujeres durante el primer semestre de 2026 en Bogotá
El hallazgo más contundente aparece en ‘Violencias interrelacionadas. Una caracterización del vínculo entre las violencias basadas en género y las violencias hacia los animales en Bogotá’, estudio realizado por la Secretaría Distrital de la Mujer y el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA).
La investigación identificó 28 agravantes en las situaciones de violencias interrelacionadas. El más recurrente fue el consumo de alcohol o sustancias psicoactivas por parte del agresor, presente en el 29,4 % de los casos.
Esta relación también fue documentada en ‘Vidas que importan, datos que cuentan: comprensión del feminicidio en Bogotá’, investigación de la Secretaría Distrital de la Mujer que analiza cómo distintas agresiones, conflictos y conductas de control pueden acumularse y escalar hasta llegar a la violencia feminicida. En los casos estudiados dentro de ese continuo de violencias, el 22 % de los presuntos agresores consumía reiteradamente alcohol o sustancias psicoactivas.
El informe también encontró que el feminicidio íntimo fue la modalidad más recurrente en Bogotá entre 2023 y 2024. En los perfiles de los presuntos agresores asociados a estos casos, el 15 % registraba consumo de alcohol o sustancias psicoactivas.
Además, el estudio examinó 43 homicidios con indicios de feminicidio, con algunas diferencias frente a los casos tipificados por la Fiscalía General de la Nación. De los 26 casos con información disponible, equivalentes al 60 % de la muestra, el 9 % correspondía a presuntos agresores consumidores de alcohol o sustancias psicoactivas.
Estos hallazgos no significan que el consumo sea la única causa de las violencias contra las mujeres. Su origen está en las relaciones desiguales de poder y en los patrones machistas que buscan ejercer control sobre las decisiones de las mujeres, sus cuerpos y sus vidas. Sin embargo, reconocer este consumo como un factor agravante permite identificar mayores niveles de riesgo y fortalecer la prevención y la respuesta institucional.
No te vayas sin leer: Bogotá refuerza la prevención contra la trata de personas: el 65 % de las víctimas en Colombia son mujeres
El alcohol y las sustancias psicoactivas nunca justifican una agresión ni disminuyen la responsabilidad de quien la comete. Identificar su presencia ayuda a comprender cómo pueden escalar las violencias y a actuar oportunamente para proteger la vida y la integridad de las mujeres.
Este contenido fue creado a partir de la información proporcionada y difundida por la Secretaría Distrital de la Mujer de Bogotá (SDMujer) https://www.sdmujer.gov.co/ . El artículo fue curado por un o una periodista del Portal Bogotá. Si tienes alguna sugerencia, observación o necesitas más información sobre la nota publicada, puedes hacerlo a través de los canales de atención a la ciudadanía de la entidad mencionada o en Bogotá te Escucha: https://bogota.gov.co/sdqs/.






