¡En ‘Bogotá, mi Ciudad, mi Casa’ se trabaja por la formalización de vendedores y vendedoras informales, así como de emprendedores informales! Gregorio Guerrero es parte de las y las beneficiarios del programa de los mobiliarios semiestacionarios del Instituto para la Economía Social (IPES) para quienes derivan su sustento de la economía popular en Bogotá. Este dejó de recorrer las calles ofreciendo dulces y otros productos, a tener un espacio definitivo en el centro de la capital, que le permite derivar el sustento para su familia. ¡Conoce su historia!
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Gregorio Guerrero se subía a los buses de la carrera Décima, en el centro de la capital, con sus maníes y sus habas cuando los buses todavía tenían cobrador, cuando el pasaje se pagaba en efectivo y el vendedor se bajaba en la siguiente parada a subirse al siguiente bus.
"Son anécdotas. Volver a esa época. Aunque hoy ya estoy mejor, bendito sea mi Dios", expresa Gregorio.
Gregorio fue conocido por muchos años como "Ratoncito", un apodo que él adoptó y que terminó prefiriendo más, que su nombre de pila. Hoy tiene 65 años y es uno de los beneficiarios del programa de mobiliarios semiestacionarios. En un triciclo, en el centro de Bogotá. Lleva cuarenta años vendiendo en la calle, pero hace ocho que ya no tiene que salir corriendo.
Retrato de Gregorio
La historia de Gregorio empieza antes de su nacimiento. Su mamá lavaba ropa ajena para mantener a diecisiete hijos. No alcanzaba para más, y los hijos lo sabían. Cuando uno crece viendo a su madre trabajar así, aprende rápido que el rebusque no es una opción, es una obligación.
Gregorio y sus hermanos salieron a la calle. Algunos se quedaron en ella toda la vida. Otros encontraron empleo formal y formaron su hogar desde ahí. Gregorio siguió en la calle, pero no porque no tuviera opción. Antes de tener un lugar fijo, la calle fue su único territorio de trabajo, recorrida de arriba a abajo con la mercancía a cuestas.
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Luego consiguió una tabla, lo que en el argot de los vendedores informales se llama una chaza, y comenzó a rotar por los parques y estadios de la ciudad. Donde hubiera evento, ahí estaba Gregorio con su mercancía, la ciudad entera era su local. Pero la calle también cobra su cuota.
"Yo me cansé de tanto correrle a los policías. Llegué y me puse a pensar, voy a ver qué está proponiendo el IPES, qué opción tienen."
Ese momento de cansancio fue también un momento de claridad. Gregorio acudió al Instituto para la Economía Social (IPES), hizo el proceso, esperó, y hace ocho años obtuvo su mobiliario.
El mismo que hoy comparte, casi siempre, con su compañera de vida. Ella tiene 55 años, él lleva con ella desde 1986, un amor de décadas. Se conocieron jóvenes y hoy trabajan en llave.
Cuando Gregorio baja a surtir en la cigarrería, ella cuida el puesto. Cuando ella tiene que moverse, él se queda. Cuarenta años de vida compartida resumidos en una dinámica de trabajo tan engranada y en las calles, que ya no necesita explicación.
Tienen cuatro hijos. A todos los criaron con chazas en la calle, con la venta diaria, con lo que daba el día. El mayor es vendedor ambulante, el otro hace acarreos con moto y los demás armaron sus propios hogares y caminos.
Hoy vive tranquilo. Lo repite varias veces durante la conversación, con la insistencia de quien sabe que esa tranquilidad no siempre estuvo disponible. Ya no corre. Ya no esconde la mercancía. Ya no calcula si hoy alcanzará antes de que llegue la policía. Tiene un espacio reconocido, una rutina segura, un puesto que es suyo.
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Y desde ese puesto, Gregorio Guerrero se ha convertido en algo que no esperaba, un promotor espontáneo del programa del Distrito. Le dice a sus compañeros que se acerquen al IPES, que hay alternativas, que la proyección no es rendirse sino avanzar.
"Yo le digo como vendedor de la calle a muchos: Háganle que el IPES da buenas oportunidades", indica Gregorio.
Este contenido fue creado a partir de la información proporcionada y difundida por el Instituto para la Economía Social (IPES) https://www.ipes.gov.co/ . El artículo fue curado por un o una periodista del Portal Bogotá. Si tienes alguna sugerencia, observación o necesitas más información sobre la nota publicada, puedes hacerlo a través de los canales de atención a la ciudadanía de la entidad mencionada o en Bogotá te Escucha: https://bogota.gov.co/sdqs/.







