Por: Estefanía Pardo Donado
Mientras la mayoría de los bogotanos se despiertan y se preparan para comenzar su jornada, Jorge Arturo Ruiz Guevara ya recorre las calles de la ciudad. Desde hace 16 años, su día comienza antes de que salga el sol y termina cuando vuelve a ponerse. Primero fue recolector de basura y actualmente se desempeña como conductor motocarguero. Hace parte de uno de los 32 equipos de Cazaregueros, una estrategia del Distritoque interviene los puntos críticos donde se acumulan residuos dispuestos de manera inadecuada para recuperar el espacio público y mantener limpia la capital.
Lee también: Por obras, habrá cierre en la av. Américas entre carrera 79C bis y av. Agoberto Mejía
A las 6:30 a. m. ya está recorriendo Bogotá en su vehículo. Jorge Arturo levanta lo que otros dejan y devuelve orden a lugares que han sido afectados por la disposición inadecuada de residuos. Diariamente puede recoger entre 25 y 30 toneladas de desechos, una labor que realiza sin importar la hora o las condiciones climáticas, para que los ciudadanos encuentren espacios más limpios y organizados.
“Un día normal para nosotros es de alegría, de dificultades, de sol, de lluvia. La misión es mantener limpia Bogotá de los residuos. Me enorgullece pasar y recoger la basura, todo queda limpio y arranco. La conciencia me queda limpia y me voy tranquilo”, expresó Jorge Arturo Ruiz, quien explicó que entre los residuos que más encuentra en las calles están restos de comida, botellas de cerveza, cartones y lonas.
Pero su labor va más allá de la recolección. También contribuye a proteger el espacio público y mejorar las condiciones de los sectores que recorre diariamente. “A veces limpio mi zona, doy una vuelta para pasar por el mismo sitio y otra vez hay basura. (…) Yo creo que Bogotá sería más limpia si la gente tuviera más cultura, si la sacaran a tiempo y llamaran a la línea 110. Las personas tienen cultura, pero no la aplican”, resaltó.
Durante sus jornadas también enfrenta situaciones difíciles, como comentarios ofensivos o actitudes irrespetuosas. Sin embargo, asegura que su mayor satisfacción está en saber que con su trabajo aporta a la ciudad y puede regresar a casa con la tranquilidad del deber cumplido.
“Mi familia está contenta conmigo porque puedo llevar el sustento para vivir todos, pagar mis cositas y darles el lujo de comprarles unos tenis o ir al centro comercial y decirles: ‘pidan lo que quieran que yo pago’. Entonces gracias a mi labor tengo algo muy bonito”, destacó Jorge Arturo.
La historia de Jorge Arturo también refleja el propósito de los Cazaregueros: recuperar los puntos críticos y promover una cultura ciudadana alrededor del cuidado del espacio público. Mantener limpia a Bogotá no depende únicamente de quienes recorren diariamente las calles, sino del compromiso de todos con la correcta disposición de los residuos y el cumplimiento de los horarios y frecuencias de recolección.
Por eso, Jorge Arturo aseguró que sueña con una Bogotá “libre de residuos, donde la gente sea consiente y saque la basura en los horarios establecidos para que no se tapen las cañerías, se contaminen los ríos o se originen las inundaciones”.
Te puede interesar: Movilidad revisó las condiciones del Carril Escolar de la autopista Norte para mejorar los desplazamientos de los estudiantes






