Bogotá, mi Ciudad, mi Casa trabaja por la convivencia ciudadana. Durante 18 años, los Gestores de Convivencia han acompañado diferentes escenarios de la ciudad, haciendo de la escucha, el diálogo y la mediación sus principales herramientas para ayudar a tramitar los conflictos de manera pacífica. ¡Conoce aquí más de su labor!
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Su trabajo comienza mucho antes de que una situación escale. Están en las calles haciendo una lectura permanente del territorio, identificando a los actores, entendiendo sus necesidades y buscando construir rutas que permitan que las diferencias puedan expresarse sin poner en riesgo a los demás.
Están presentes en manifestaciones, movilizaciones, eventos masivos, concentraciones y diferentes situaciones que pueden alterar la convivencia. Su labor no consiste únicamente en intervenir cuando aparece el conflicto, sino también en prevenir que este escale y generar condiciones para que los ciudadanos puedan ejercer sus derechos de manera segura.
Uno de los momentos que puso a prueba esa vocación ocurrió durante la manifestación un sector de la comunidad Emberá en el edificio Avianca, cuando una situación que comenzó con diálogo y mediación terminó escalando en hechos de violencia. Allí, los gestores tuvieron que proteger a ciudadanos, funcionarios y miembros de la fuerza pública, mientras algunos de sus propios compañeros también resultaban agredidos y otros debían refugiarse para salvaguardar su integridad.
En situaciones como esta, su trabajo puede cambiar en cuestión de segundos. Pasan de la mediación a la protección: construyen rutas de evacuación, conducen a las personas hacia lugares seguros, identifican a quienes pueden estar en mayor riesgo y verifican las condiciones de ciudadanos y compañeros.
Además, los Gestores de Convivencia cuentan con conocimientos en primeros auxilios y formación como primeros respondientes, lo que les permite brindar una primera atención ante una afectación física y activar, cuando es necesario, los organismos de emergencia a través de la Línea de Emergencias 123.
La historia, sin embargo, no se centra únicamente en aquel episodio, sino en lo que significa estar detrás de esa chaqueta: aprender a controlar el miedo, cuidar al compañero, escuchar al ciudadano y mantener la vocación de servicio incluso en los momentos más difíciles.
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Para los gestores no hay bandos cuando una persona necesita ayuda. Hay vidas que proteger, personas que escuchar y conflictos que ayudar a tramitar.
Incluso en los escenarios más complejos, hay personas que requieren una atención prioritaria. Menores de edad, mujeres gestantes, adultos mayores o ciudadanos afectados física o emocionalmente son identificados por los equipos para buscar que permanezcan alejados de las zonas de mayor riesgo.
Y cuando la situación termina, el trabajo tampoco acaba. Los gestores evalúan lo ocurrido, revisan las condiciones físicas y emocionales de sus compañeros y vuelven a establecer canales de diálogo con las comunidades. Su misión es permanecer hasta que sea posible encontrar una salida pacífica al escenario.
Después de 18 años, esa experiencia les ha permitido entender que ser Gestor de Convivencia es una vocación que exige sensibilidad, capacidad de escucha, paciencia y la disposición para entender al otro, incluso cuando las posiciones parecen completamente opuestas.
Detrás de cada chaqueta roja hay un ciudadano. con familia, preocupaciones, cansancio y miedo, pero que decide salir cada día a trabajar por la convivencia de los demás. Y esa labor también se extiende a las emergencias que vive el país. Tras el terremoto que afectó diferentes regiones de Colombia, los gestores se sumaron a los centros de acopio dispuestos por el Distrito para organizar las ayudas que Bogotá está enviando a las zonas afectadas.
Así, su trabajo trasciende las manifestaciones y los conflictos. También está en ayudar a organizar una emergencia, proteger a un ciudadano, orientar a una persona o simplemente escuchar cuando alguien necesita ser escuchado.
Esta conversación sobre miedo, vocación, servicio, empatía y resiliencia puede conocerla mirando el episodio completo del podcast Voces de Ciudad, de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia:
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Recuerde denunciar cualquier hecho contrario a la convivencia o delictivo en la ciudad a través de la Línea de Emergencias 123. La denuncia es clave para lograr las sanciones o procesos investigativos que permitan la lucha contra el crimen y contribuir a que Bogotá camine segura.
Este contenido fue creado a partir de la información proporcionada y difundida por la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia (SDSCJ) https://scj.gov.co/es . El artículo fue curado por un o una periodista del Portal Bogotá. Si tienes alguna sugerencia, observación o necesitas más información sobre la nota publicada, puedes hacerlo a través de los canales de atención a la ciudadanía de la entidad mencionada o en Bogotá te Escucha: https://bogota.gov.co/sdqs/.






