La presión social que viven día a día los negocios actuales los obliga a no solo generar beneficios económicos propios, sino a generar beneficios para las comunidades de su área de influencia.
En ese sentido, la innovación juega un papel crucial en el logro de objetivos, pues si bien no tiene una definición exacta, su visión es clara y es dar valor agregado a una idea, negocio o actividad, utilizando la tecnología como principal herramienta para asegurar la sostenibilidad.
En un mundo globalizado, las Tecnologías de la Información (TIC) son herramientas que favorecen que el planeta se mueva a una velocidad sin precedentes, tanto es así, que se estima que para el 2030 aproximadamente 2,500 millones de personas estarán conectadas a la llamada Economía de Crecimiento.
El uso de las TIC puede permitir una reducción del 20% de las emisiones mundiales de CO2 de cara a 2030 (Global e-Sustainability Initiative, 2015), por lo que permitirán que este tipo de innovación tenga un impacto positivo en la sociedad y en el planeta; a esto se suma, que la I+D tiene un nuevo componente que es la Sostenibilidad, componente al que se deben sumar todos los modelos de negocio que quieran participar de los mercados futuros.


