Así son las "Memorias a la vuelta de la esquina" premiadas por la FUGA

En esta entrevista nos contaron como fue el proceso para llegar victoriosos a esta Beca. Foto: FUGA Taller Circular fue el ganador de la beca de publicación Autoeditada 2020 de la FUGA.
Publicado:
21
Feb
2021
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El colectivo Taller Circular fue el ganador de la beca de publicación Autoeditada 2020 de la FUGA, que hace parte del Programa Distrital de Estímulos para la Cultura 2020.

Su proyecto "Memorias a la vuelta de la esquina" busca por medio de un álbum intercambiar láminas coleccionables por microhistorias de las localidades de La Candelaria, Los Mártires y Santa Fe, con el fin de plasmar el resultado en un fanzine (revista editada por los mismos creadores). En esta entrevista nos contaron cómo fue el proceso para llegar victoriosos a esta Beca.

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¿Quiénes son y porque se unieron para hacer esta iniciativa?

Nosotros somos el Colectivo Taller Circular, nuestro colectivo está compuesto por Vanesa Nieto, César Faustino, David Guarnizo y Natalia Mejía. Estamos trabajando en el proyecto del Taller desde el año 2015, desarrollamos proyectos editoriales, proyectos de investigación en grabado, en papel, en libro arte y también trabajamos en la enseñanza de procesos de grabado y nos interesa mucho explorar una mirada más contemporánea y dinámica de la gráfica.

Foto: FUGA

¿Quién tomo la decisión para postularse en la convocatoria y por qué?

En el año 2020 fuimos ganadores de la Beca de Publicación Autoeditada. Decidimos postularnos a esta convocatoria como un trabajo en colectivo. Básicamente desde el año 2018 venimos aplicando a convocatorias y esta Beca nos permitía darle continuidad a un proyecto que habíamos iniciado en el año 2018, entonces conjuntamente decidimos que sería una buena opción aplicar a esta Beca.

¿Cómo surgió este proyecto “Memorias a la vuelta de la esquina”?

El proyecto “Memorias a la vuelta de la esquina” surge de un interés que hemos tenido como colectivo por la ciudad y las experiencias cotidianas que allí suceden. Este proyecto está enfocado en el centro de Bogotá en las localidades de los Mártires, La Candelaria y Santa Fe; lo que nos interesaba era reconstruir un poco ampliar esa mirada y la identidad de las localidades o de los barrios desde las historias y experiencias propias de los habitantes y las personas que diariamente los recorren. Entonces esta fue la iniciativa de este proyecto, decidimos trabajar con el álbum de laminitas como un dispositivo de intercambio y de circulación y de reactivación de la memoria local.

Foto: FUGA

¿Cómo fue desarrollar esta iniciativa en tiempos de pandemia?

El proyecto “Memorias a la vuelta de la esquina” emprendió varios retos en su ejecución en tiempos de pandemia, desde el planteamiento del proyecto para proponerlo al Programa Distrital de Estímulos para la FUGA, en su fase de formulación pensamos en un plan A y en un plan B, en el caso que pudiéramos desarrollar actividades de carácter presencial y también las que se pudieran emprender en modo remoto. En ese sentido, para lo que fue la ejecución de los dibujos, lo que hicimos fue armar como una especie de kits de dibujo con papeles de buena calidad, con herramientas de dibujo, lápices, rapidógrafos para enviárselos por correspondencia y que ellos pudieran realizar dichos trabajos en casa. Eso fue una parte súper clave pues de tal manera que pudiéramos evitar la mayor cantidad de desplazamientos posibles y de reuniones presenciales. 

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Todo lo que fue revisión de avances de procesos, de retroalimentación, poner sobre la mesa todas las experiencias y todas las miradas frente a las localidades de parte del proyecto fueron llevadas a cabo en reuniones virtuales con los dibujantes invitados y pues por nuestra parte también fue una experiencia totalmente nueva enfrentarnos aún más a las aproximaciones virtuales desde la parte operativa, desde reuniones pero también gestar un libro en su totalidad inicialmente desde lo digital.

Cuando se dieron más aperturas a ciertos establecimientos comerciales tuvimos la oportunidad de ir a ver los avances de lo que era ya el proceso de impresión del álbum “Memorias a la vuelta de la esquina”, pero fue una parte muy extensa en términos del armado de los kits también para los participantes en nuestros talleres virtuales en todo el tema de las correspondencias y poderles enviar a tiempo a los participantes estos materiales de dibujo para que pudieran tener en casa y así mismo poder llevar a cabo el taller virtual de dibujo, dibujemos nuestro barrio. 

Eso también nos deja una enseñanza muy importante y es que el proyecto pudo desarrollarse de la mejor manera. Nos hubiera gustado dentro de las actividades presenciales haber tenido la oportunidad de poder explicar y expandir las experiencias de creación del libro de manera presencial por ejemplo en más centros culturales relacionadas con las Alcaldías Locales. Se dieron algunas actividades en las que pudimos presencialmente repartir algunos álbumes, pero esas actividades fueron bastante limitadas, entonces ya como la experiencia de conversar directamente con el público contarles de que se trata, hizo falta a pesar de eso.

Foto: FUGA

¿Se encontraron con dificultades para realizar este proyecto?

Una de las dificultades por las que se vio marcado el proyecto fue en la parte que una vez elaborado el álbum “Memorias a la vuelta de la esquina” que era como esta plataforma, esta publicación detonante, de experiencias y memorias dirigidas a los habitantes de las localidades anteriormente mencionadas venia una fase ya de difusión y circulación del álbum para que distintos habitantes de las localidades pudieran tener acceso a este álbum , recibirlo, en sus casas encontrar dinámicas para facilitar esa publicación y que a partir de esto se dé ese álbum como referente pudiéramos desarrollar una serie de talleres de dibujo en los que los habitantes de las localidades pudieran compartirnos historias, con relación a sus experiencias en el barrio. 

Estos talleres fueron planeados con mucho cariñito se armaron unos kits de difusión para que los participantes interesados e inscritos pudieran tener en sus casas estos materiales básicos de dibujo, el álbum, las láminas como todo un compendio de materias para poder trabajar la experiencia de dibujo, además de un taller virtual, entonces inicialmente tuvimos varios interesados pero una de las dificultades más fuertes es como lograr realmente que un público este familiarizado con los procesos de creación artística o no pero es de todas formas complejo dentro de la virtualidad mantenerlos enganchados y comprometidos bajo la continuidad de los procesos que nosotros estábamos necesitando.

Era una experiencia de creación de imagen en torno al dibujo y de compartir memorias escritas de sus relaciones con las localidades y el barrio y que tuvieran continuidad en asistencia a los cursos y participación en las mismas fue bastante complejo en algunos casos que las personas recibían el kit y ya simplemente obtenían el kit y no asistían a otra serie de actividades, entonces creo que eso es lo más complejo, como lograr ese compromiso y que el público en general identifique esa importancia de visibilizar las memorias y las fortalezas que tiene el barrio sus entornos y como dejarla en unas memorias impresas que luego puedan circular hacia otras generaciones. 

Foto: FUGA

¿Tuvieron el apoyo de entidades externas o de personas que no hacen parte del Colectivo Taller Circular?

Consideramos que este fue un componente muy esencial en el desarrollo de este proyecto por una parte trabajamos con un grupo de artistas invitados a nuestro proyecto recién egresados de artes plásticas de Bogotá en ello contamos con Andrés Ramirez estudiante que acabo de presentar su trabajo de grado del programa de artes plásticas de la Universidad del Bosque, David Jiménez también egresado de artes plásticas de la Universidad Nacional, Andrés Mora de la misma institución y Alejandro Camargo.

Fue una experiencia muy importante ya que al contar sus experiencias sus habilidades y sus aportes también conceptuales y experienciales en cuanto al dibujo ellos fueron quienes fortalecieron la parte gráfica de nuestro proyecto pero también importante tener en cuenta que estaba el inicio del proyecto se vio marcado también por el inicio de lo que ha sido la pandemia.

En ese sentido para nosotros era muy importante contar con experiencias de artistas que no hacen parte del colectivo taller circular pero que era para nosotros muy importante apoyarlos y sobre todo apoyar artistas en formación que en ese momento estaban pasando dificultades de carácter financiero de actividad digamos profesional y como mantenerlos enganchados en un proyecto que si bien fuera una experiencia bastante enriquecedora para ellos en términos de contar con más imágenes para su portafolio de investigación también porque ellos fueron un apoyo tremendo en esa parte de investigar los puntos nodales de cada una de las localidades pero también consideramos que el libro operó nuestro proyecto de publicación operó como una plataforma de difusión de estos artistas en formación. 

Por otra parte también para la difusión de lo que era la recopilación de historias de habitantes de la localidades de los Mártires, Santafé y Candelaria contamos con el apoyo de alcaldías locales y de casas culturales o de entidades específicas de cada una de estas Alcaldía Locales que digamos operaron como mediadores para que tuviéramos como una conexión más cercana con habitantes de estas localidades y que nos pudieran compartir las experiencias propias del habitar del barrio memorias asociadas a las especificidades de estas localidades y así nutrir las experiencias gráficas del proyecto.

Foto: FUGA

¿Qué es lo que más recuerdan desarrollando este proyecto? ¿Cuéntenos alguna anécdota?

Considero que lo que fue la creación producción investigación entorno a álbum de laminitas “Memorias a la vuelta de la esquina” creo que a pesar que ese no era el objetivo como el gran producto final predeterminado planteado en la beca de publicación Autoeditada de la FUGA era un componente muy importante porque era el que nos permite detonar las experiencias en el público frente a las memorias de las localidades presentes en el proyecto.

En ese sentido pues fue un componente del proyecto, el que más nos consumió a mi modo de ver, tiempo, energía, dedicación y pues fue una experiencia muy enriquecedora poder digamos nosotros construir unas historias que si bien tienen una parte ficticia por decirlo así me refiero a las historias que hacen parte en cada una de las páginas y que están articuladas a lo que son las láminas esas historias nosotros nos las inventamos para encontrar como una estrategia de articulación de los puntos nodales o de los puntos históricos claves de cada una de las localidades.

Es interesante ver que si bien esas historias parten de una ficción total sin duda viene de imaginarios de memorias personales muy fuertes que nosotros tenemos también con experiencias previas en esos lugares entonces fue bonito ver cómo eso se materializó como se articuló y si bien el álbum “Memorias a la vuelta de la esquina” tiene un componente súper fuerte que queríamos más impulsar el desarrollo de imagen de los dibujantes invitados y como visibilizar y circular sus experiencias de imagen esa es como una de las partes donde más nosotros insertamos ese desarrollo de imagen y de creación  por parte de los integrantes del colectivo entonces tengo memorias muy bonitas sobre todo del proceso de construcción e imaginación de esas historias base de los fondos por decirlo así de cada una de las páginas del álbum.

Foto: FUGA

¿Cómo definen esta experiencia?

Podría identificar que este proyecto nos permitió ser como más conscientes de las diferencias que se dan de las dinámicas de interacción con el público en modalidad virtual o acudiendo a las herramientas de difusión virtual llamemos redes sociales llamémoslas videoconferencias versus lo que se da en oportunidades de socialización del proyecto en espacio público de manera presencial. 

Por una parte fue interesante en las pocas sesiones que tuvimos la oportunidad de recorrer el centro algunos puntos de Mártires, tuvimos la oportunidad de hacer algunas socializaciones de nuestro álbum en el Parque Nacional, cerca al Museo Nacional en distintos puntos del centro de Bogotá y también en la Plaza de mercado de Paloquemao con todos los protocolos de bioseguridad y de distancias, pero tuvimos la oportunidad de hacer unas sesiones de impresión de Serigrafía en vivo, de repartir laminitas y si notamos una diferencia muy contundente en ese intercambio de historias que se da en lo presencial que simplemente las personas con ver en ese momento el álbum empiezan a recordar y a contarnos un montón de experiencias y vivencias que tienen en las localidades, eso nos pasó mucho en la visita a la Plaza de Paloquemao parte de la localidad de los Mártires, esa fluidez de contar esas historias no se daba tanto dentro de la virtualidad. 

Entonces creo que el complemento de esas dos experiencias de haber desarrollado todo lo que es el cuerpo de imagen y estructura conceptual del proyecto desde de lo virtual y ya luego haber tenido la oportunidad de hacer algunas socializaciones presenciales dio un equilibrio muy importante para expandir y contar al otro nuestras experiencias de participación y creación.

Foto: FUGA

¿Piensan postularse en las becas y/o convocatorias de este año?

Naturalmente este año aspiramos a postularnos a las Becas de Estímulos precisamente con los proyectos que venimos haciendo yo siendo por parte del colectivo que desde 2018 gracias a la ayuda de estos estímulos hemos edificado unos proyectos significativos que nos han dado unas experiencias muy importantes y que nos han permitido avanzar en muchas direcciones en lo técnico, en lo conceptual en lo reflexivo en lo sensible y creo que esos proyectos en este momento están consolidados y nosotros apuntamos a seguir a través de los estímulos con estos proyectos pero ya en otras dimensiones. 

Tal vez con otras poblaciones o con otras técnicas o con otras metodologías de investigación y en este sentido nombrando la investigación creo que para nosotros es muy importante ver como a través de los estímulos desarrollamos nuestros núcleos de investigación entendiendo que ya elaboramos unas metodologías en 2018, 2019 en el 2020 que fue muy complicado por la pandemia y en este momento a investigación que hacemos sobre grabado y gráfica experimental implica que nosotros ampliemos el campo de investigación ya sea en cuanto a las poblaciones pero también en las técnicas de grabado en la concepción del grabado en el arte contemporáneo bajo las dinámicas y los conceptos de huella, matriz, estampa y otras ideas centrales en la gráfica.

Foto: FUGA

¿Qué mensaje les dan a todas esas personas que quieren postularse en la convocatoria 2021 pero por inseguridad no lo hacen?

Nosotros les diríamos en principio es importante hacer creación artística por que sí, por una motivación personal, por unos intereses muy íntimos, muy particulares, por crear un lenguaje creación y demás y eso en principio es muy positivo y muy constructivo en todo sentido. No obstante, nosotros tenemos claro que en cierto punto de los procesos creativos y artísticos es importante la circulación no por el hecho simplemente de exponer y divulgar y demás sino porque la circulación es lo que completa a la obra de arte no solo al objeto, sino al proceso, a la intención, al acto y la circulación retroalimenta de unas maneras impresionantes cualquier proyecto que uno elabore y eso es la retroalimentación en términos del trabajo con comunidad, de la relación con otros artistas, de la relación con otros colectivos, con otros espacios de la cultura con la música, con el teatro, con otras formas de pensar incluso la circulación pensada como algo interdisciplinar es fundamental y es abrirse a otras formas de pensar más allá del pensamiento artístico y de la reflexión plástica y demás.  

Entonces en este contexto pues animamos a participar en las convocatorias de estímulos 2021 porque son un espacio muy prolífico para esto, no solo postularse y obtener un estímulo sino para entrar a un ecosistema creativo donde los proyectos tienen una activación enorme, que debo decir en la experiencia que hemos tenido en taller circular los proyectos que hemos elaborado hasta el momento son en gran parte gracias a la interacción que hemos tenido con comunidad y con otros artistas creo que eso es importantísimo eso lo hemos visto a lo largo de estos últimos tres años de actividad y tenemos claro que las becas y estímulos y las convocatorias son una infraestructura para entrar en contacto con una comunidad creativa entonces ese es nuestro mensaje para que se animen a postularse a estas convocatorias.