Abecé del aporte transitorio de arrendamiento solidario por COVID-19

Ciudad de Bogotá El auxilio beneficiará a los hogares más afectados por la pandemia en Bogotá.
Publicado:
26
Mayo
2020
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Dios está aquí, que precioso es”, canta un hombre que por su aspecto parece tener sesenta años. El habitante de San Isidro, en la localidad de Chapinero, pasó caminando por el lado de la camioneta que nos llevaba a hacer reconocimiento del lugar, en otra de las jornadas de entrega de mercados. Precisamente, en este sector nos fuimos aglomerando los representantes de las diferentes entidades, mientras varios periodistas tomaban registros de las caras de asombro y alegría que se asomaban en las ventanas de las casas. 

“¡Por fin nos llegó la ayuda, nos tenían abandonados!”, gritó uno de los vecinos, mientras se quitaba su sombrero, después se escucharon fuertes murmullos de curiosos que salieron a mirar, preguntándose si lo de las ayudas del Distrito que tanto habían escuchado en los últimos días era verdad, y sobre todo si esta parte de la ciudad sería beneficiada. 

Los equipos se organizaron, era medio día e iniciamos la entrega de más de mil trescientos mercados. San Isidro está ubicado en los cerros orientales de Bogotá, esta parte de la localidad, al estar vía La Calera, tiene un aspecto rural. No es el Chapinero que todos conocemos, rodeado de establecimientos de comercio edificios y ruido, a este lo circundan pinos y cultivos que generan una sensación de estar en un pueblo, de esos en los que a las cuatro de la tarde se sirve agua de panela con almojábana, donde en las casas aún cocinan con fogón de leña y la gente viste de ruana; se percibe tranquilidad.  

Unas manos extendidas recibieron el primer mercado, son ásperas, sus uñas con algo de tierra, pues en su casa tiene un jardín que ha estado arreglando, se nota que trabaja fuerte. Es doña María Margarita, de cincuenta y siete años, recicladora de profesión; mujer trabajadora, rebuscadora, construyó su casa ladrillo a ladrillo con sudor y sacrificio, nos comparte su idea acerca de la cuarentena, y mientras va diligenciando el formato, asegura que es importante cuidarnos lo más que podamos, porque primero está la salud. También nos cuenta lo triste que la pone la situación actual, cómo cambio todo de un momento a otro. Vive con sus tres hijos y solo espera que pase pronto el aislamiento obligatorio para ir corriendo a visitar a su mamá que vive en Ciudad Bolívar y a la cual no ve hace meses. 

Entre la necesidad y la nobleza de estas personas, continuamos la jornada haciendo entregas de las ayudas alimentarias, porque muchos de ellos viven del día a día. Tuvimos tiempo de escuchar historias como la de don Pedro Muñoz, que, sentado en su antiguo Nissan azul, entre risas, nos contó que él es modelo cincuenta y que la cuarentena es una medida de protección para los que están a su alrededor. 

Por su ubicación este barrio tiene una panorámica del norte de la capital, muchos de los que viven allí aprovechan esta cuarentena para desde sus terrazas, ventanas o jardines compartir sus experiencias de vida, y tuvimos la oportunidad de escuchar algo de sus agradables historias, que tienen como escenario un barrio que no es un pueblo, sino la otra cara de Chapinero en donde la llegada de #BogotáSolidariaEnCasa, nos permitió estar más cerca de quienes lo necesitan.