En la noche de este lunes 11 de mayo de 2026, en la Cinemateca de Bogotá, el alcalde Mayor Carlos Fernando Galán entregó la Orden Civil al Mérito Ciudad de Bogotá en el Grado de Comendador al maestro Jorge Alí Triana, por su vida dedicada al arte, la creación y la construcción de memoria e identidad cultural a través del teatro, la televisión y el cine.
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Estas fueron sus palabras durante el evento:
"Muy buenas noches a todos, un saludo muy especial al maestro Jorge Alí Triana, actor, director, guionista, profesor, artista, a sus hijos Verónica, Elisa, Rodrigo, a su nieta Carmen, quienes hoy lo acompañan en este emotivo reconocimiento.
Un saludo muy especial para el maestro Jorge Alí Triana y su familia, las ciudades no solamente se construyen con concreto, con avenidas, con edificios, con parques, también se construyen con imaginación, con relatos capaces de ayudarnos a entender quiénes somos, con artistas que amplían la sensibilidad de una sociedad y le permiten reconocerse en sus propias historias. Bogotá también ha sido construida por sus artistas y pocos han contribuido tanto a esa construcción simbólica, ética y cultural como Jorge Alí Triana.
Para mí es un honor entregarle hoy la orden civil al mérito Ciudad de Bogotá en grado comendador como reconocimiento a una trayectoria extraordinaria de más de seis décadas dedicadas al teatro, al cine, a la televisión, a la formación artística de la creación de una sensibilidad cultural que ha marcado generaciones enteras de colombianos.
Esta condecoración no reconoce únicamente la excelencia creativa, sino también una manera de entender la cultura como un bien público, una forma de encuentro ciudadano y una herramienta para fortalecer la conciencia crítica de una sociedad. A lo largo de su vida Jorge Alí ha hecho del escenario y de la pantalla espacios para pensar el país, ha convertido la ficción en una forma de memoria y ha demostrado que el arte puede ser al mismo tiempo belleza, reflexión y encuentro.
Desde el Teatro Popular de Bogotá que ayudó a fundar en 1968 hasta sus grandes obras para teatro, cine y televisión, su trabajo ha acompañado la transformación cultural de esta ciudad, ha formado actores y actrices, directores, dramaturgos, ha abierto caminos para nuevas generaciones, ya contribuyó decididamente a consolidar en Bogotá y en Colombia un ecosistema de artes escénicas que hoy es reconocido en toda América Latina.
Ese ecosistema tuvo uno de sus grandes hitos en el Festival Iberoamericano de Teatro, fundado en 1988 por Fanny Mickey y Ramiro Osorio, que nos acompaña también en esta noche, y encuentra hoy una nueva proyección en el Festival Internacional de Artes Vivas (FIAV) Bogotá, que recientemente volvió a convertir a la ciudad en un gran escenario abierto al mundo con artistas y compañías de Colombia y de distintos países.
Todo esto es resultado del trabajo silencioso y persistente de creadores como el maestro Jorge Alí Triana, quien durante décadas contribuyó a la consolidación de la escena teatral colombiana a través de montajes como Crónica de una muerte anunciada, Fuenteovejuna, El tío Vania, El Coronel no tiene quien le escriba, Pantaleón y las visitadoras, y Aituc Panamá, una obra que originó la exitosa serie televisiva Revivamos Nuestra Historia que marcó un hito en nuestras pantallas.
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Si hablamos de teatro, hay que decir que al maestro Jorge Alí Triana siempre le han gustado los grandes escritores y los grandes retos, y esa es la razón, además de su pasión por la lectura y la literatura, por la que se atrevió a dirigir obras basadas en libros de autores de la talla de Miguel de Cervantes, García Márquez, Vargas Llosa, Jorge Amado o Artur Milente, entre muchos otros. Pocos directores en Colombia han dialogado con tantas obras de la literatura universal, latinoamericana y colombiana, como lo ha hecho Jorge Alí. Este diálogo ha sido un potente catalizador artístico, social y cultural que ha terminado por enriquecer el debate público y la conversación democrática en nuestro país.
Recientemente Bogotá ha visto regresar a los escenarios obras fundamentales de nuestra memoria teatral, como La Siempre Viva de Miguel Torres, la cual demuestra que el teatro colombiano sigue dialogando con las heridas y las preguntas del país. Ese camino no había sido posible sin creadores como el maestro Jorge Alí Triana, que ayudaron a consolidar una escena teatral sólida, crítica y profundamente conectada con la sociedad. Lo propio podemos decir de su labor en el campo de la producción audiovisual, tanto en cine como en televisión, pues muchas de las imágenes con las que este país se ha pensado y se ha narrado a sí mismo llevan su impronta.
Ahí está Bolívar Soy Yo, una película aguda y profundamente colombiana donde el humor, la ironía y la reflexión política se cruzan para preguntarse por la relación entre la ficción y el poder y la realidad nacional. Y están Los pecados de Inés de Hinojosa, una producción basada en la obra de Próspero Morales Pradilla, que marcó un antes y un después en la televisión colombiana por la manera audaz en que abordó la historia, el deseo, el poder y la moral de una época. Una obra disruptiva para su tiempo, que amplió los límites narrativos y visuales de la televisión nacional.
Tampoco podemos dejar de mencionar la película Edipo Alcalde, basada en un guión de García Márquez que se estrenó en 1996. A través de todas estas obras y producciones y de tantas otras, el maestro Jorge Alí Triana no solamente nos entretuvo y nos hizo reír, sino que nos planteó pequeñas y grandes preguntas sobre el ser humano, sobre la firmeza o la fragilidad de los lazos que nos unen, y como ya dijimos, sobre el país que somos. Por eso su trabajo tiene hoy una plena vigencia, porque más allá de entretener, buscó interpelar, proponer nuevas conversaciones, despertar emociones, mover conciencias, algo que seguimos necesitando en momentos de enorme tensión en nuestro país y polarización social como la que estamos atravesando.
Más detalles en la siguiente publicación en la cuenta de X.
Hoy Bogotá le entregó al maestro Jorge Alí Triana la Orden Civil al Mérito “Ciudad de Bogotá”.
— Carlos F. Galán (@CarlosFGalan) May 12, 2026
Este es un reconocimiento a su extraordinaria trayectoria de más de seis décadas dedicadas al teatro, al cine, a la televisión, a la formación artística y a la creación de una… pic.twitter.com/wiEGVOQgE5
El propio maestro Jorge Alí ha defendido toda su trayectoria, durante toda su trayectoria, la idea que el arte le pertenece a la gente, algo que decía lo que acabamos de ver, me llegó mucho porque mencionaba ese episodio de cómo el arte es una necesidad biológica del ser humano. Es algo que hemos pensado nosotros en Bogotá, históricamente, no digo en este gobierno, históricamente, y estamos trabajando precisamente para que podamos satisfacer esa necesidad biológica con herramientas como la Bienal de Arte, obviamente como el Festival Internacional de Artes Vivas (FIAV), pero eso es algo que se conecta muy bien, maestro, de su historia, de su vocación, de su experiencia con lo que es Bogotá y con lo que aspira a ser Bogotá. Esa visión que usted tiene ha dejado una huella profunda en nuestra ciudad.
Es una ciudad que ha entendido que el acceso precisamente al arte es parte esencial de esa vida democrática. Una ciudad que además ha sido el escenario principal de su labor artística, pedagógica y formativa. En una época marcada por la verasidad y lo efímero, usted, maestro, representa el valor de las obras construidas lentamente, de los procesos colectivos, de la cultura entendida como una tarea de largo aliento, el valor enorme de la existencia.
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Bogotá sabe que sus artistas no solamente producen obras, también producen ciudadanía, memoria, sensibilidad, capacidad de imaginar futuros distintos. Por eso hoy Bogotá le expresa su gratitud al maestro Jorge Alí, porque su trabajo ayudó a ampliar el horizonte cultural de varias generaciones, porque su obra elevó el nombre de la ciudad y del país en importantes escenarios nacionales e internacionales y porque detrás de cada una de sus creaciones ha existido siempre una profunda confianza en el poder transformador del arte. Apreciado maestro, gracias por contribuir a que Bogotá hoy se piense, se mire y se narre a sí misma de muchas maneras distintas.
En esa diversidad de miradas, la que amplía nuestros horizontes como sociedad, gracias también por haber formado generaciones de artistas y espectadores y gracias por recordarnos durante más de 60 años que una sociedad también se define por las historias que decide preservar y compartir. En nombre de Bogotá, muchísimas gracias maestro Jorge Alí Triana. Muchas gracias a todos."






