El Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) resalta el trabajo de arquitectas, ingenieras y profesionales que, con conocimiento y carácter, están demostrando que la construcción de ciudad también tiene rostro de mujer.
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En las obras del Velódromo y del Centro de Alto Rendimiento de Gibraltar, mujeres del IDRD y de los equipos técnicos lideran proyectos que transforman el sur de Bogotá.
El sonido es constante: martillos, motores, radios que crepitan instrucciones. En medio de ese ruido aparecen ellas, moviéndose entre ingenieros, obreros y montañas de acero. A primera vista parecen una escena más del proyecto.
Francy Murillo, arquitecta de la Subdirección Técnica de Construcciones. Su vocación comenzó mucho antes de los planos y las normas, cuando era una niña que miraba fachadas y descubría, en la diferencia entre un edificio y otro, una pregunta secreta. Quería diseñar lugares que no solo fueran bellos, sino útiles para la gente. Desde ahí empezó todo.
“El casco blanco en una mujer significa respeto, significa empoderamiento, significa decir: estamos en el sector de la construcción, somos importantes, vamos a dejar huella”, asegura Francy Murillo.
Francy no habla desde una consigna sino desde la experiencia. Entrar al sector fue entrar a un mundo cerrado, durante años dominado por hombres, donde cada idea debía venir sostenida por técnica, norma y planimetría. Ella lo explica con una claridad sin queja: para avanzar había que sustentar todo, demostrarlo todo, ganar un respeto que a otros muchas veces se les concede de entrada.
En su caso, el respeto hubo que construirlo. “Entrar en el sector como mujer y que empiecen a tener en cuenta tus ideas, tus conceptos y empezar a ir ascendiendo lentamente es muy complicado porque es un sector bastante cerrado”, afirma.
Hoy Francy supervisa dos de los proyectos más exigentes del IDRD. Los recorre con la serenidad de quien sabe que una obra no se domina levantando la voz, sino entendiendo cada engranaje de la edificación.
“Son fundamentales. Te vas a encontrar tanto en los equipos de los contratistas de obra como en la interventoría bastantes profesionales mujeres, y todas tienen un cargo significativo”, comenta Francy Murillo.
Dentro de los proyectos también se encuentra Mónica Méndez Triviño, ingeniera civil. Ella llegó a la ingeniería casi por casualidad, al ver a una conocida entregada a sus estudios con una pasión que la contagió. Luego vino la universidad: aulas donde nueve de cada diez compañeros eran hombres.
“Mi sueño era construir, construir país, y ahorita estamos construyendo ciudad”. Esa frase explica mejor que cualquier hoja de vida lo que significa su trabajo.
Mónica entiende la construcción como una forma concreta de servicio público. Esto no va tan solo de levantar estructuras, sino de dejar espacios que un día usarán niños, deportistas, familias enteras. Por eso, cuando habla de las barreras que ha enfrentado, no se detiene en la herida sino en el método.
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En el IDRD, encontraron un maravilloso camino para ejercer su profesión y aportar al crecimiento y a la transformación de Bogotá, mi Ciudad, mi Casa.
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Este contenido fue creado a partir de la información proporcionada y difundida por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) https://www.idrd.gov.co/ . El artículo fue curado por un o una periodista del Portal Bogotá. Si tienes alguna sugerencia, observación o necesitas más información sobre la nota publicada, puedes hacerlo a través de los canales de atención a la ciudadanía de la entidad mencionada o en Bogotá te Escucha: https://bogota.gov.co/sdqs/.







