¡Aquí sí pasa! En muchos barrios de ‘Bogotá, mi Ciudad, mi Casa’, no solo en el centro de la ciudad, hay puertas que esconden una forma de vida que casi nadie ve. Los pagadiarios son cuartos donde el arriendo se paga día a día, o máximo por unos pocos días. Quien vive ahí no sabe si mañana va a poder pagar. No hay contrato, no hay garantía, no hay tranquilidad. Solo la presión de conseguir hoy lo del techo de esta noche.
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Detrás de esas puertas hay familias enteras, personas mayores, mujeres que sostienen su hogar solas, niñas y niños, trabajadores que generan sus ingresos pero que no logran acceder a un arriendo formal. Gente que vive en la ciudad de manera permanente, pero que para el Estado, en muchos casos, no es visible y aparece un problema poco evidente: personas que quedan por fuera del mapa.
Para recibir ayuda del Estado, muchos programas exigen una dirección fija y estable. El Sisbén, que es el sistema que el gobierno usa para identificar a quienes más necesitan apoyo, no está diseñado para personas que cambian de cuarto cada semana o cada mes. Así, familias que a veces sacrifican la comida o la salud para poder pagar el cuarto quedan fuera de los registros, aunque lleven años viviendo en la ciudad. Su problema no es que no existan, el verdadero problema es que los instrumentos para verlas no las alcanzan.
Lo que Bogotá está haciendo
En 2024, la Secretaría Distrital de Integración Social (SDIS) y la Secretaría Distrital de Planeación (SDP) pusieron en marcha la Estrategia en Pagadiarios, un esfuerzo conjunto para encontrar a estas familias, conocer su situación y conectarlas con servicios concretos: salud, alimentación, protección, apoyos económicos y opciones de trabajo. A partir del mapeo de establecimientos, la aplicación de un instrumento de caracterización y un modelo de atención escalonado en fases de emergencia, inmediata y priorizada, la estrategia encontró casi 400 pagadiarios en la ciudad y ha conectado a casi 10.000 personas con servicios distritales con el propósito de reducir las formas extremas de exclusión en Bogotá.
Una pregunta para todos
Los pagadiarios no están concentrados en un solo rincón de la ciudad. Están repartidos por varias localidades y albergan historias muy distintas, pero todas tienen algo en común: la incertidumbre de no saber si habrá techo mañana.
La Constitución Política de Colombia reconoce la vivienda digna como un derecho en su Artículo 51. Eso nos deja con una pregunta difícil: ¿Qué nos dice sobre nuestra ciudad que haya miles de personas para quienes tener un techo depende de lo que logren conseguir un día a la vez?
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Este contenido fue creado a partir de la información proporcionada y difundida por la Secretaría de Integración Social https://www.integracionsocial.gov.co/ . El artículo fue curado por un o una periodista del Portal Bogotá. Si tienes alguna sugerencia, observación o necesitas más información sobre la nota publicada, puedes hacerlo a través de los canales de atención a la ciudadanía de la entidad mencionada o en Bogotá te Escucha: https://bogota.gov.co/sdqs/.






